Me lo dijo con una media sonrisa, orgulloso, mientras observaba su coche nuevo. Le tendría que haber contestado que cuidado con los refranes populares, a ver si su elección va a ser corolario de una irresistible necesidad de reafirmar su hombría y virilidad.
Yo sé que existe alguna relación entre el tamaño del coche que escoge el sujeto y la percepción de su propia masculinidad


A pesar de no ser psicólogo, me atrevo a ejemplificar la duda con mi propia experiencia. Cuando un jovenzano con el carnet recién expendido me encantaba mi 600 rojo y odiaba lo que denominaba 'coches de tres cuerpos'.
Con el tiempo fui pasando por un Fiesta y un Golf.
Después de la separación me compré un Mondeo. Para mí solo. Creo que nunca volveré a los coches pequeños.
Mi masculinidad es un asunto irrelevante. Al menos para mí. Pero sí que es cierto que mis preferencias en cuanto a los coches han ido cambiando conmigo. Como casi todo, supongo.
Creo que en algunos casos el coche es una manera de tapar sus carencias personales, es decir, querer ser más por lo que tienes que por lo que eres.
En otros casos sólo será cuestión de prepotencia.
Y supongo que para muchos no se trata de nada de esto, sólo de poder disponer de un coche deseado por algún motivo.
Como el destino de vacaciones, la marca de ropa que usas y otras cosas: marcan un estatus, una posición. Suponen 30000e gastados en algo que nunca recuperará los gastos que genera, ostentación por ostentación...¿para qué quieres un 4x4 si vives en plena ciudad? ¿y una berlina si no tienes hijos?
Para mí no es compensación de nada, es más una reminiscencia de aquello del patio de colegio: "yo soy el más..."
A las mujeres se nos educa más para que hagamos eso mismo pero pariendo hijos, o puede que manteniendo un cuerpo de veinteañera pasados los 50...