Me lo dijo con una media sonrisa, orgulloso, mientras observaba su coche nuevo. Le tendría que haber contestado que cuidado con los refranes populares, a ver si su elección va a ser corolario de una irresistible necesidad de reafirmar su hombría y virilidad.
Yo sé que existe alguna relación entre el tamaño del coche que escoge el sujeto y la percepción de su propia masculinidad